lunes, 16 de julio de 2012

! Un recuerdo por las 1280 almas !


Dame un beso, María

De seguro era sábado. Si no me falla la memoria, también era octubre. Desde el camino que me llevaba a la rotonda se escuchaba un formidable contrabajo infatigable que entraba en resonancia con mi sudor y mi agitación. Y recuerdo plenamente: salía gente por montones. Por cada árbol, por cada banca, por cada esquina. Gente al por mayor. Gente vestida de negro, gente de ásperos colores, gente de Marte y de Venus y de Saturno. Y ellos botaban colillas, corrían cuesta arriba por el parque,  se sumergían entre gente con remeras con capuchas con crestas luminosas con puños enlazados pidiendo a gritos una descarga de rock. Era el lanzamiento de La 22 en el parque de la independencia. Eras las dos de la tarde y yo andaba buscando entre toda la gente un único rosto cotidiano que quería ver. Que necesitaba ver. Me recosté en un árbol, alejado y de pronto todo estalló. Hubo mil chispas en el aire, la electricidad se conducía entre la gente, y un magnetismo como la gravedad me atrajo a la tribuna. Fernando del Castillo saltaba de amarillo con una bufanda roja. Su música era un himno, su música era la necesidad de desahogo y de júbilo, llevaba en su sangre esa extravagancia de abruptos compases que se llama rock: Una ruta de salida, una puerta de emergencia de toda una generación que no pudo encontrar respuestas en las corporaciones, en las mesas de votación, en las constituciones. Esa tarde el rock fue un significado universal. Una agitación en la historia. Y mientras escuchaba a las almas y veía a toda la gente saltar y brincar, supe que esa música me ayudaría a resistir, a quedarme en pie, a lanzar una piedra en el pasmado lago de lo cotidiano, a mostrarle los dientes a lo absurdo de la rutina. Y las almas tocaron como mil horas. Canción por canción la gocé. A partir de ese momento seguí mi camino. Vinieron los acontecimientos de mi vida que en este relato poco importan, pero la energía de esa descarga quedó muy profunda en mí. Pasaron años y años, conciertos, tiquetes, compactos, rock al parques, toques en la 127 con 19, toques en la castellana, toques por doquier, y el pasado 2 de Julio en el Simón Bolivar gocé cada tema. Supe que no era una despedida, pero si un buen recuerdo que aquí quiero compartir. Agradezco a las almas por esa necesaria y vital tentativa musical. Adelante con el ritmo, adelante con la música envolvente, y adelante con la ALEGRIIIAAAAA!!!!!!

http://www.youtube.com/watch?v=vF50e6DqwJ0

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