viernes, 12 de agosto de 2016

Carta de renuncia



Yo me pregunto por esta hora del ruido,
La que satura el espacio, las voces,
Como un lenguaje insonoro y sub-armónico,
Cromático,
Que viene vibrando a la frecuencia del miedo.

Ahora mi jefe está gritando,
Impregnándome,
Como una criatura que se resbala por mi pensamiento,
Adherida,
Y yo me pregunto por qué el mundo se llenó de hambre,
Por qué la gente vive mendicante,  
Y ella me habla con números,
Con armas
 corazas  nucleares
Y yo del espanto me sumerjo en el agobio:
Aquel manantial oscuro.

Ya son las cinco treinta.  
Con Ailyn cerramos las puertas del despacho.
Atrás se queda la torre Cusezar.
Nos alejamos caminando,
Oscuros,
Submarinos. 




No hay comentarios:

Publicar un comentario