viernes, 16 de diciembre de 2016

Los Cerros Orientales

Se alcanza respirar cierta incertidumbre y aprensión en las pálidas oficinas de la constructora  cuando el residente de obra, portando un grueso informe geotécnico bajo el brazo, cruza el portal de vidrio con un pausado caminar, dilatando con su respiración y sus opacos lentes ovalados, la importante noticia del derrumbe que sufrió  la tercera etapa del proyecto Bauhaus.

Este proyecto, como muchos otros, tiene la privilegiada panorámica de una ciudad convulsionada y lustrosa, cuyo crecimiento es sistémico y errado, tal como crece el fuego en la sedienta madera de un bosque. Debemos entender que vista panorámica es sinónimo de distinción, porque por un costado Bogotá se extiende en su sabana tropical y por otro costado los cerros orientales bañan la vista mañanera, justificando románticamente los siete millones de pesos por metro cuadrado que pagaron las muchas parejas de abogados y escritores que vivirán en el doceavo piso.

Foto 1
De esta forma, a lo largo de los últimos treinta años, Bogotá se ha ido acercando sospechosamente  a las laderas de los cerros. La justificación jurídica ha de existir en la gran mayoría de los casos, siempre y cuando haya poder económico para pagar las licencias de construcción. En la foto No 1 podemos observar como la ciudad está invadiendo la montaña, y  no es precisamente el barrio Bosque Calderón donde se sufrió el derrumbe que el residente Romero viene a informar a sus jefes.


En cada proyecto que se construye en las laderas de la montaña siempre se ha de tener un estudio de suelos y una fundación portentosa, realizadas por ilustres y doctos ingenieros de la escuela positivista, que siempre darán soluciones estructurales y definitivas a la estabilización de los suelos. Es por esta razón que en pocos minutos Romero sale feliz al tener unos planos milagrosos, que garantizan la felicidad de los futuros alto chapinerunos. Sin embargo,  considero desde mi ignorancia, que todas las soluciones que se han dado para contener los cerros orientales han sido vistas de manera individual, proyecto por proyecto, pero desconozco de un gran estudio que haya contemplado los efectos globales. El Acuerdo 20 de 1995, código de construcción de Bogotá, que está subordinado y contradicho por la Ley 400 de 1997 (NSR-10), no veo que regule o proteja o por lo menos destine un concienzudo análisis de cómo debemos construir en las laderas de nuestros bosques bogotanos. En parte lo entiendo por ser una copia de normas estandarizadas de otros países.

Considero que la sumatoria de los efectos de la construcción de vivienda en los cerros orientales no debe considerarse de carácter lineal, sino de una manera exponencial. Imaginemos todos los edificios del sector de chapinero alto que han roto la montaña para la construcción de sus múltiples sótanos. Los podemos contemplar en la siguiente foto. Para mi es evidente que aunque se logre estabilizar cada  proyecto, estamos quitando de manera global y definitiva todo el soporte a la ladera.
Foto recuperada de http://www.elespectador.com

Considero que el efecto nocivo de las construcciones en los cerros orientales, se traduce en lo siguiente:

          1. Cambio en el uso del suelo
     2. Alteración en el ecosistema
    3. Modificación en la red de drenajes de las montañas. (Cambiamos ríos por cunetas, cárcamos, pozos eyectores).
           4.Afectación a la flora y fauna
            5.Socavación antrópica


Sin embargo, y de manera afortunada, en la actualidad se cuentan con varios decretos que buscan la protección de estos ecosistemas, entendiendo que ya el ciudadano ha tenido la correcta preocupación de procurar una protección a nuestro ambiente. De hecho, - y la fuente es mi esposa Mononoke-, los cerros orientales han tenido cierta recuperación durante el siglo pasado, partiendo desde su estado casi desértico que tenían en épocas coloniales. 

Foto recuperada de http://www.bogota.gov.co/ciudad/historia 

Foto recuperada de http://tupatimoniobogota.blogspot.com.co/

El motivo de esta primaria motivación personal para documentarme sobre los cerros orientales  de Bogotá obedece a que además del hecho que aun se permita construir en la montaña, existe una propuesta para la construcción de un sendero supuestamente "ecológico" por parte del actual alcalde de turno, Enrique Peñalosa, quien en su campaña propuso una ciclovia de 80 km por todos los cerros orientales, creyendo erróneamente que retirar vegetación para se reemplazarda por adoquin, concreto, asfalto, bases compactadas, va en sinfonía con la recuperación del ecosistema. 

Esta es mi primer pesquisa del tema. Ya me dedicaré a dar lectura de los decretos, las propuestas del distrito, los estudios preliminares, en espera de poder encontrar una tranquilidad al ver que nuestro gobierno cuida de nuestros recursos. Bienvenidas todas las críticas a lo que dije en este blog, seguramente habrá imprecisiones técnicas y/o juridicas. El que me ayuden a esclarecer todo lo relacionado con este tema que me preocupa, será muy gratificante para mi. 

Gracias a todos por tomarse el tiempo de dar lectura a esta humilde opinión.

Cordialmente 
Felipe Donoso